APRENDE A

DECIR NO

Cuando las personas eliminan las excusas de su vocabulario, actúan de forma positiva, optimista y se vuelven solucionadores constantes de problemas, son personas más valoradas, apreciadas y quienes muy probablemente ascienden más rápido en cualquier compañía. A todos nos encanta colaborar con personas que ven el “SI” en todo lo que se les presenta.

Sin embargo, ¿cuántos de nosotros vivimos constantemente enredados en un sin fin de pendientes, que con el tiempo causan: estrés, tensión, insomnio, horas de trabajo extras; solamente porque en su momento no fuimos capaces de decir que NO?

Decir que NO, es algo, a lo que ya sea por cultura, miedo o falta de práctica no decimos. Incluso en muchas ocasiones decimos que NO con un SI cuando bien sabemos que no vamos a cumplir.

William Ury sostiene en su libro “El poder de un no positivo” la importancia de mantener tu posición sin dañar a otras personas. Y es que hay muchas maneras de decir que NO sin ser irrespetuosos, groseros o imponentes; siempre se puede decir que NO de forma educada. De hecho, un NO con convencimiento y asertividad determinará en gran medida la calidad de nuestra vida.

¿Por qué es tan importante aprender a

decir que NO?

Te libera de compromisos que no te corresponden, que son una inminente carga y de todo aquello que sabes que será difícil cumplir.

Aprenderás a poner las cosas sobre la balanza y sabrás darle prioridad a aquello que es importante.

Ganarás credibilidad, respeto y confianza dado que actuarás conforme a tus palabras. ¡Qué importante es saber que eres una persona que actúa en concordancia con lo que dice, piensa, hace y siente!