¿Pensando en ecommerce pero no sabes cómo empezar?

19 junio, 2020 | Por: Juan Gabriel Cano A. - UX Team

Empezar un ecommerce

Con las nuevas dinámicas económicas, sociales y tecnológicas, muchas empresas empiezan a buscar la manera de potenciar su fuerza de ventas en canales digitales. Así mismo, diariamente recibimos oleadas de charlas, conferencias, talleres y publicaciones orientadas a instruirnos sobre cómo llevar los negocios a entornos digitales y, por supuesto, vender por internet. Incluso, se podría llegar a pensar que vender por internet es fácil. No obstante, cada negocio es diferente y tiene necesidades, productos y servicios particulares que hacen que sea muy difícil aplicar una fórmula para el ecommerce. Sin embargo, toda empresa que quiera iniciar ventas online debería tener en cuenta aspectos como el conocimiento del mercado; desarrollar el producto o servicio; cómo implementar el canal de venta; definir, así sea de manera básica, una estrategia de marketing; la distribución del producto; un esquema de atención al cliente y, finalmente, definir qué indicadores va a medir.

El mercado

Para conocer el mercado de mi producto o servicio debo entender hábitos de consumo, patrones de comportamiento digital de los potenciales clientes y tendencias basadas en datos demográficos; del mismo modo, es importante validar cuál de mis productos o servicios tendría una mejor aceptación en términos de ventas online. No menos importante, está la definición de cuál es mi valor diferenciador, es decir, por qué me van a elegir a mí y no a la competencia.

El producto

Por otro lado, desarrollar mi producto no significa tenerlo en su máximo nivel, por el contrario, implicar tenerlo en las condiciones que el cliente lo espera y cómo fue reseñado en términos comerciales (características, colores, formas, etc.).

Creación del canal

Generalmente, se le presta mayor atención a la creación del canal de venta, por ejemplo, a la construcción y configuración de la tienda online o a la implementación de un botón de pagos, pero esto es solo un eslabón de la cadena del ecommerce. Para implementar el canal, se deben tener en cuenta aspectos como el modelo del negocio, la facilidad para administrar el canal, la simplicidad en el uso para los clientes, la claridad en la comunicación y la disponibilidad del canal.

Hacerse conocer

Por lo que se refiere al marketing, se deben destinar esfuerzos hacia la consecución de potenciales clientes y a hacer visible el producto o servicio en entornos digitales sin desligar la estrategia de entornos offline. La estrategia de marketing puede estar apoyada con publicidad online, estrategias de contenido y posicionamiento en buscadores, presencia en redes sociales, entre otros.

No olvidar la logística

En el proceso de ecommerce, la etapa de distribución del producto cumple una de las principales funciones: mi operación debe estar preparada para un nuevo pedido, también, se debe garantizar el seguimiento o rastreo, que la entrega sea oportuna y que el producto llegué en óptimas condiciones. Si hablamos de productos digitales, la distribución está más orientada a la disponibilidad, a la información de ayuda asociada al producto y a la inmediatez de la habilitación del mismo.

Esquema de atención al cliente

Cualquier empresa debería tener un esquema de atención al cliente, pero cuando tienes un ecommerce, se vuelve fundamental y debe ser ágil, considerando que las personas van a necesitar información de manera rápida; del mismo modo, las empresas deben generar confianza en sus usuarios y, más aún, recibir feedback.

Las métricas

Habría que decir también que el proceso de ecommerce no cumple su ciclo sino se hace algún tipo de medición. Al plantearse un objetivo esencial que es vender, por lo menos se debe medir la tasa de conversión, que, para este caso, puede ser la cantidad de visitas frente a las ventas. Otros indicadores pueden ser la satisfacción de los clientes, los tiempos de entrega, entre otros.

En definitiva, el ecommerce no es un asunto meramente tecnológico, implica esfuerzos, conocer el mercado y los clientes, cambios en la operación de la empresa, fortalecer los esquemas de atención al cliente, tener un producto o servicio claramente definido, acciones de posicionamiento y, finalmente, evaluar lo que se está haciendo.